Una nueva era de la rivalidad llegara a Phoenix.
Por. Ramon Cortes.
La Nostalgia del Fútbol
El próximo sábado 3 de octubre de 2026, una de las rivalidades más importantes del fútbol de Concacaf volverá a escribir un capítulo en Arizona. Estados Unidos y México se enfrentarán en el State Farm Stadium de Glendale, casa de los Arizona Cardinals, en un partido amistoso que tendrá mucho más significado que el de un simple encuentro de preparación.
El balón comenzará a rodar a las 7:00 p.m. hora de Arizona. Será el enfrentamiento número 80 entre ambas selecciones y, sobre todo, uno de los primeros pasos de dos proyectos que ya tienen la mirada puesta en el Mundial de 2030.
Una rivalidad que regresa a Arizona
Arizona conoce perfectamente lo que significa recibir a México y Estados Unidos. La última ocasión en que ambas selecciones se enfrentaron en Glendale fue el 19 de abril de 2023, cuando empataron 1-1: Uriel Antuna adelantó al Tricolor y Jesús Ferreira consiguió el empate estadounidense.
Hay un dato interesante: Estados Unidos permanece invicto frente a México en los tres enfrentamientos disputados en Arizona, con un triunfo y dos empates.
Pero el partido de octubre tendrá un contexto completamente diferente.
El Mundial de 2026 ya quedó atrás y las dos selecciones comienzan un nuevo camino. Estados Unidos mantiene su confianza en Mauricio Pochettino, quien renovó su contrato hasta 2030, mientras México comienza una nueva etapa encabezada por Rafael Márquez, quien asumió el proyecto después del ciclo de Javier Aguirre.
Los últimos cinco México vs Estados Unidos
Para comprender cuánto ha cambiado esta rivalidad basta mirar sus cinco enfrentamientos más recientes:
6 de julio de 2025 – Final Copa Oro
Estados Unidos 1-2 México 
México se coronó campeón de la Copa Oro 2025. Chris Richards adelantó a Estados Unidos, pero Raúl Jiménez empató y Edson Álvarez marcó el gol que entregó el título al Tricolor.
15 de octubre de 2024 – Amistoso en Guadalajara
México 2-0 Estados Unidos 
Raúl Jiménez y César Huerta marcaron en el Estadio Akron. Aquella victoria terminó con una racha de siete encuentros sin derrota de Estados Unidos ante México.
24 de marzo de 2024 – Final Nations League
Estados Unidos 2-0 México 
Tyler Adams y Gio Reyna fueron los autores de otro histórico “Dos a Cero” que permitió a Estados Unidos conquistar su tercera Nations League consecutiva.
15 de junio de 2023 – Semifinal Nations League
Estados Unidos 3-0 México 
Christian Pulisic marcó dos veces y Ricardo Pepi completó una de las victorias estadounidenses más contundentes de los últimos años sobre el Tricolor.
19 de abril de 2023 – Amistoso en Glendale
Estados Unidos 1-1 México 
Uriel Antuna puso adelante a México y Jesús Ferreira igualó al minuto 81 precisamente en el State Farm Stadium.
El balance de esos últimos cinco enfrentamientos es prácticamente un reflejo de lo cerrada que se ha vuelto la rivalidad: dos victorias de Estados Unidos, dos de México y un empate.
Estados Unidos dejó de perseguir a México
Durante décadas hablar de Concacaf era hablar de México como la gran referencia de la región. Eso cambió.
Estados Unidos comenzó a desarrollar jugadores capaces de competir en importantes ligas europeas y dejó de construir su identidad exclusivamente alrededor del físico y la velocidad. La selección estadounidense aprendió a competir técnicamente, a presionar, a tener la pelota y, principalmente, a jugarle a México sin complejos.
Los números lo demuestran. Aunque México continúa dominando la serie histórica, Estados Unidos tiene ventaja de 5 victorias, 2 derrotas y 2 empates desde 2021.
La renovación de Pochettino hasta 2030 también representa una apuesta por la continuidad. Después de alcanzar los octavos de final del Mundial 2026, Estados Unidos quiere que su crecimiento deje de medirse únicamente por competir con México y comience a medirse contra las potencias internacionales.
México también comienza a mirar hacia adelante
El Tricolor vive su propio proceso.
Después de años de críticas, cambios de entrenadores y cuestionamientos sobre el desarrollo de futbolistas, México encontró señales importantes de recuperación. La conquista de la Copa Oro 2025, precisamente derrotando a Estados Unidos en la final, devolvió confianza y mostró futbolistas capaces de asumir responsabilidades.
Edson Álvarez fue elegido el mejor jugador de aquella Copa Oro después de capitanear a México durante el torneo y marcar el gol del campeonato ante Estados Unidos.
Ahora la responsabilidad estará en Rafael Márquez.
El histórico capitán mexicano tendrá la misión de comenzar una renovación pensando en 2030, pero también deberá entender algo que hace años parecía imposible: México ya no tiene margen para sentirse superior a Estados Unidos solamente por historia.
La rivalidad cambió.
Dos selecciones que necesitan crecer juntas
Quizá esa sea la parte más interesante del encuentro del próximo 3 de octubre.
México necesita a un Estados Unidos fuerte que lo obligue a mejorar, y Estados Unidos necesita a un México competitivo que continúe elevando el nivel de Concacaf.
Ya no estamos hablando solamente de quién es “el gigante de la zona”.
Estamos hablando de dos países que acaban de organizar, junto con Canadá, un Mundial y que ahora comienzan prácticamente desde cero un ciclo de cuatro años.
Estados Unidos jugará ante Perú el 26 de septiembre y Chile el 29 antes de recibir a México en Glendale; posteriormente enfrentará a Canadá el 6 de octubre. México, por su parte, tiene programados encuentros ante Colombia el 26 de septiembre, Perú el 29, Estados Unidos el 3 de octubre y Chile el día 6.
Glendale será testigo del comienzo
El State Farm Stadium volverá a dividir sus tribunas entre el verde mexicano y las barras y estrellas.
Será amistoso en el calendario, pero difícilmente será amistoso sobre la cancha.
Porque un México contra Estados Unidos nunca necesita un trofeo para importar.
El 3 de octubre veremos a dos selecciones que han crecido de maneras distintas, que han aprendido de sus golpes y que ahora tienen un objetivo común: llegar a 2030 siendo mejores de lo que fueron en 2026.
Para México será una oportunidad de demostrar que su renovación tiene argumentos.
Para Estados Unidos será otra oportunidad de confirmar que aquello que comenzó como crecimiento ya puede considerarse una realidad.
Y para quienes vivimos el fútbol desde este lado de la frontera, será una nueva oportunidad de llenar Glendale de camisetas, banderas, recuerdos y emociones.
Porque podrán cambiar los entrenadores, las generaciones y los jugadores…
pero cuando México y Estados Unidos se encuentran, la rivalidad vuelve a empezar.
La Nostalgia del Fútbol

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