17 August, 2026

Diana Taurasi

jugadora con gran legado en Phoenix Mercury

Diana Taurasi

La mujer que le dio identidad al Basquetbol femenil en Phoenix

El número 3 ya es eterno en Phoenix.
 
Mercury rinde homenaje a la legendaria Diana Taurasi
 
Por. Ramon Cortes
 16 de agosto de 2026
 
Hay números que simplemente identifican a un jugador, y existen otros que con el paso de los años terminan contando una historia. Este domingo en Phoenix, el número 3 dejó de ser solamente un dorsal para convertirse oficialmente en parte de la eternidad de las Phoenix Mercury.
 
Diana Taurasi recibió uno de los homenajes más importantes que una organización puede entregar a una de sus figuras. Durante el encuentro de este domingo 16 de agosto, las Mercury celebraron la extraordinaria carrera de la mujer que durante dos décadas representó a la franquicia y que terminó convirtiéndose no solamente en un símbolo de Phoenix, sino en una de las figuras más importantes en la historia del básquetbol femenino.
 
Su legendario número 3 fue retirado y elevado a las alturas, mientras Taurasi fue incorporada al Mercury Ring of Honor, el máximo reconocimiento de la organización.
 
Veinte años defendiendo los mismos colores
 
La historia comenzó en 2004, cuando Phoenix seleccionó a Taurasi con la primera elección global del Draft de la WNBA.
 
Lo que quizá nadie podía dimensionar aquella noche era lo que vendría después.
 
Taurasi disputó 20 temporadas en la WNBA, todas ellas con Phoenix Mercury. Fueron 565 partidos de temporada regular y una carrera que terminó con 10,646 puntos, cifra que la mantiene como la máxima anotadora histórica de la liga. Además, fue la primera jugadora en superar la barrera de los 10,000 puntos.
 
Pero reducir su historia a los puntos sería quedarse muy corto.
 
Con Phoenix conquistó tres campeonatos de la WNBA, en 2007, 2009 y 2014. Fue MVP de la liga en 2009, dos veces MVP de las Finales y acumuló 14 selecciones All-WNBA a lo largo de su extraordinaria trayectoria.
 
Y fuera de la WNBA, su leyenda se hizo todavía más grande: con la selección de Estados Unidos conquistó seis medallas de oro olímpicas, convirtiéndose en una de las deportistas más condecoradas de su generación.
 
El momento en que el 3 dejó de pertenecer al presente
 
Este domingo, el básquetbol pasó momentáneamente a segundo plano.
 
Durante el homenaje realizado alrededor del juego de las Mercury ante Portland, las miradas se concentraron en Taurasi. Excompañeras, entrenadores, familiares, aficionados y figuras relacionadas con la organización fueron parte de una jornada preparada para celebrar a quien cambió para siempre la historia de la franquicia.
 
Y entonces llegó esa imagen que seguramente permanecerá durante generaciones:
 
el número 3 de Diana Taurasi rumbo a las alturas.
 
A partir de ahora ninguna otra jugadora de Phoenix Mercury volverá a construir su propia historia utilizando ese número.
 
Porque el 3 ya tiene dueña.
 
Más que una jugadora de Phoenix
 
Lo extraordinario de Taurasi es que su legado difícilmente puede medirse únicamente con estadísticas.
 
Fue competitiva, polémica, irreverente, ganadora y, sobre todo, auténtica.
 
Durante veinte temporadas ayudó a construir una identidad para las Mercury y acompañó también la transformación de una WNBA que hoy vive una dimensión muy diferente a aquella liga a la que llegó como novata en 2004.
 
Su impacto también quedó registrado en los libros de récords. Phoenix la reconoce como líder histórica de la franquicia en numerosas categorías, entre ellas partidos, minutos, puntos, triples, asistencias y campeonatos.
 
En 2021, además, los aficionados la eligieron como la mejor jugadora de todos los tiempos de la WNBA durante la celebración de los 25 años de la liga.
 
Los récords algún día pueden caer; el legado permanece
 
Algún día aparecerán nuevas estrellas.
 
Probablemente algunos de sus récords terminarán siendo superados, porque así funciona el deporte. Cada generación intenta ir un poco más lejos que la anterior.
 
Pero hay algo que ninguna estadística futura podrá modificar: Diana Taurasi estuvo ahí ayudando a construir el camino.
 
Phoenix la vio llegar siendo una joven seleccionada con el número uno del Draft.
 
La vio convertirse en campeona.
 
La vio ganar.
 
La vio discutir.
 
La vio lanzar triples imposibles.
 
La vio convertirse en la máxima anotadora de la historia.
 
Y finalmente la vio despedirse después de veinte temporadas.
 
Hoy, Phoenix tuvo la oportunidad de verla una vez más en el centro de la cancha, pero esta vez sin necesidad de anotar un solo punto.
 
Porque esta noche no necesitaba demostrar absolutamente nada.
 
Su historia ya estaba escrita.
 
La nostalgia también vive en una camiseta
 
Quizá dentro de muchos años un niño o una niña llegue a la arena de Phoenix, levante la mirada y pregunte:
 
“¿Quién era la número 3?”
Y alguien tendrá que contarle la historia.
La historia de aquella mujer que llegó en 2004 y decidió quedarse.
La que ganó tres campeonatos.
La que superó los 10,000 puntos.
La que durante veinte años convirtió a Phoenix en su casa.
La que hizo del número 3 uno de los dorsales más reconocibles del básquetbol femenino.
 
Eso es precisamente lo hermoso del deporte.
Los jugadores se retiran.
 
Las generaciones cambian.
 
Los récords eventualmente encuentran nuevos dueños.
 
Pero las historias permanecen.
 
Desde este 16 de agosto de 2026, cuando las nuevas generaciones miren hacia las alturas en la casa de las Phoenix Mercury, encontrarán un número que ya nunca volverá a bajar.
 
El 3.
El número de Diana Taurasi.
Porque las grandes carreras tienen un último partido…
pero las leyendas nunca juegan su último partido en la memoria de la gente.