Estratega de USA Hastas el 2030
MAURICIO POCHETTINO HASTA 2030: ESTADOS UNIDOS APUESTA POR UN PROCESO, NO SOLO POR UN ENTRENADOR
De Murphy, Argentina, a dirigir uno de los proyectos más ambiciosos del fútbol estadounidense. Pochettino llegó para preparar el Mundial de 2026; ahora su misión será mucho más grande: ayudar a construir el camino hacia 2030.
Por. Ramon Cortes.
En el fútbol moderno existe una palabra que todos utilizan, pero que muy pocos están dispuestos a respetar: proceso.
Los resultados mandan, la paciencia dura poco y muchas veces un entrenador pasa de héroe a villano en apenas 90 minutos.
Por eso, la decisión de la Federación de Fútbol de Estados Unidos de renovar a Mauricio Pochettino hasta 2030 tiene un significado que va mucho más allá de extender un contrato.
Estados Unidos está apostando por continuidad.
Pochettino llegó a la selección en septiembre de 2024 con una misión muy clara: preparar a Estados Unidos para disputar en casa la Copa Mundial de 2026. Dos años después, tras una histórica participación mundialista, la Federación decidió que el argentino no solamente debía quedarse, sino ampliar su influencia dentro del desarrollo del fútbol estadounidense.
Y quizás ahí se encuentra lo verdaderamente importante de esta renovación.
Pochettino ya no estará trabajando solamente para ganar el próximo partido. Ahora será parte de la construcción de lo que Estados Unidos quiere ser futbolísticamente durante los próximos años.
¿QUIÉN ES MAURICIO POCHETTINO?
Nacido el 2 de marzo de 1972 en Murphy, Santa Fe, Argentina, Mauricio Roberto Pochettino comenzó a escribir su historia futbolística mucho antes de sentarse en un banquillo.
Como defensa central surgió en Newell’s Old Boys, formando parte de aquella generación marcada por las ideas de Marcelo Bielsa.
Posteriormente cruzó el Atlántico para incorporarse al Espanyol de Barcelona, club que terminaría convirtiéndose en una parte fundamental de su vida.
Pochettino disputó 320 encuentros con el Espanyol y ocupa un lugar importante en la historia de la institución catalana. También pasó por el Paris Saint-Germain y el Girondins de Bordeaux antes de regresar al Espanyol y retirarse en 2006, después de superar los 500 partidos como profesional. Con Argentina disputó 20 encuentros internacionales.
Pero terminar su carrera como futbolista solamente significó comenzar otra historia.
ESPANYOL: DONDE COMENZÓ TODO
En enero de 2009, Pochettino tomó las riendas del Espanyol.
No recibió un gigante europeo.
Recibió un equipo que necesitaba competir, sobrevivir y recuperar identidad.
Su debut tuvo además uno de esos ingredientes que parecen escritos para una película: enfrentó al Barcelona de Pep Guardiola y consiguió un empate.
Pochettino permaneció al frente del club catalán hasta 2012 y comenzó ahí a desarrollar varias características que posteriormente definirían su carrera: intensidad, presión, preparación física, confianza en futbolistas jóvenes y la necesidad de construir grupos convencidos de una misma idea.
SOUTHAMPTON: INGLATERRA COMENZÓ A CONOCER SU NOMBRE
En enero de 2013 llegó al Southampton.
Para muchos era una apuesta extraña: un entrenador argentino que todavía no dominaba completamente el inglés aterrizando en la Premier League.
Pero Pochettino comenzó a demostrar que el idioma más importante dentro de una cancha seguía siendo el fútbol.
Su Southampton se convirtió en un equipo incómodo, intenso y atrevido.
Y aquella etapa terminó abriéndole una puerta mucho más grande.
TOTTENHAM: EL EQUIPO QUE LO PUSO ENTRE LA ÉLITE
En 2014 llegó al Tottenham Hotspur.
Y probablemente ahí encontramos la etapa que mejor explica quién es Mauricio Pochettino como entrenador.
No necesitó construir su reputación únicamente levantando trofeos. La construyó desarrollando jugadores y transformando a Tottenham en un equipo capaz de competir contra los gigantes de Inglaterra y Europa.
Harry Kane, Dele Alli, Christian Eriksen y Son Heung-min, entre otros, fueron piezas fundamentales de aquel proyecto.
Tottenham peleó la Premier League, consiguió posiciones importantes en Inglaterra y terminó alcanzando algo que parecía lejano para el club:
la final de la UEFA Champions League de 2019.
Fue la primera final de Champions League en la historia del Tottenham. El sueño terminó con derrota frente al Liverpool, pero aquel recorrido colocó definitivamente a Pochettino entre los entrenadores más reconocidos del fútbol europeo.
Porque algunas veces el legado de un entrenador no solamente se mide por las copas.
También se mide por dónde encontró un equipo y hasta dónde consiguió llevarlo.
PARIS SAINT-GERMAIN: AHORA HABÍA QUE GANAR
En enero de 2021 regresó al Paris Saint-Germain, pero esta vez como entrenador.
Y el escenario era completamente diferente.
En París no bastaba competir.
Había que ganar.
Pochettino dirigió un vestidor lleno de estrellas y durante su etapa consiguió títulos importantes, incluyendo el Trofeo de Campeones de Francia de 2020, la Copa de Francia 2020-21 y la Ligue 1 2021-22.
Fue además una experiencia particular para alguien que años antes había vestido la camiseta del PSG como futbolista y capitán.
CHELSEA: UNA ETAPA CORTA EN MEDIO DE UNA RECONSTRUCCIÓN
En 2023 regresó a Inglaterra para dirigir al Chelsea.
Tomó una plantilla extremadamente joven y un proyecto que atravesaba una profunda reconstrucción.
El inicio fue complicado, pero el equipo mostró una mejor versión durante la segunda mitad de la temporada, alcanzó la final de la Copa de la Liga y terminó sexto en la Premier League.
Su ciclo concluyó en 2024.
Y pocos meses después apareció una oportunidad completamente diferente.
No era otro club europeo.
Era una selección.
Era Estados Unidos.
2024: ESTADOS UNIDOS LE ENTREGA EL PROYECTO
El 10 de septiembre de 2024, Mauricio Pochettino fue anunciado como entrenador de la selección masculina de Estados Unidos.
Se convirtió además en el primer sudamericano en dirigir al USMNT.
Su debut llegó el 12 de octubre con una victoria 2-0 frente a Panamá.
Ganó tres de sus primeros cuatro encuentros y Estados Unidos posteriormente eliminó a Jamaica con marcador global de 5-2 para avanzar al Final Four de la Nations League.
Pero 2025 demostraría que ningún proceso importante está construido solamente de victorias.
2025: GOLPES, CRÍTICAS Y UNA RESPUESTA
Estados Unidos terminó 2025 con récord de 10 victorias, seis derrotas y dos empates.
Hubo momentos complicados.
Pero también señales importantes.
El equipo alcanzó la final de la Copa Oro 2025 y cerró el año con cinco encuentros consecutivos sin perder frente a selecciones ubicadas dentro del Top 40 del ranking FIFA.
Y llegó una noche particularmente significativa.
Estados Unidos derrotó 5-1 a Uruguay, entonces número 14 del ranking mundial.
Fue la mayor diferencia conseguida por Estados Unidos frente a una selección sudamericana y empató el récord estadounidense de mayor margen de victoria contra un rival ubicado dentro del Top 15 del ranking FIFA.
Algo comenzaba a cambiar.
MUNDIAL 2026: EL TORNEO QUE CAMBIÓ TODO
Entonces llegó la verdadera prueba.
La Copa Mundial de 2026.
Jugando en casa y cargando con una presión enorme, Estados Unidos consiguió bajo Pochettino una de las participaciones más significativas de su historia reciente.
Derrotó a Paraguay y Australia durante la fase de grupos y terminó primero de su sector.
Fue apenas la tercera ocasión en la historia del USMNT que Estados Unidos ganó su grupo mundialista.
Después llegó Bosnia y Herzegovina.
Estados Unidos ganó 2-0 en los dieciseisavos de final y consiguió su primera victoria en una ronda de eliminación directa de una Copa Mundial desde 2002.
Aquella fue además la tercera victoria estadounidense en el Mundial 2026.
Con ella, Pochettino se convirtió en el entrenador con más victorias mundialistas en la historia de la selección masculina de Estados Unidos.
El equipo terminó el torneo estableciendo además un récord estadounidense de 11 goles en una sola Copa Mundial.
Estados Unidos marcó en sus cinco partidos y consiguió al menos dos goles en cuatro de ellos.
Ya no se trataba solamente de competir dignamente en casa.
Se había creado una expectativa diferente.
2030: AHORA COMIENZA EL VERDADERO PROYECTO
El 3 de agosto de 2026 llegó la confirmación.
Mauricio Pochettino continuará como entrenador de Estados Unidos hasta 2030.
Pero hay un detalle de este acuerdo que merece mucha atención.
Su trabajo tendrá un alcance mayor.
Pochettino y su cuerpo técnico podrán asesorar y apoyar diferentes áreas de U.S. Soccer relacionadas con el desarrollo de las selecciones nacionales, fútbol juvenil, educación de entrenadores, colaboración con las ligas profesionales y otras áreas técnicas.
Eso cambia completamente la dimensión de su puesto.
Estados Unidos no solamente renovó al entrenador de su selección.
Está intentando aprovechar su experiencia para fortalecer una estructura.
Y quizá ahí existe una lección que otros países de Concacaf deberían observar.
NO TODO ES PERFECTO, Y AHÍ ESTÁ EL RETO
Sería sencillo mirar únicamente los récords del Mundial y declarar que el trabajo está terminado.
No lo está.
Estados Unidos todavía tiene muchísimo camino por recorrer para colocarse permanentemente entre las grandes potencias.
Pochettino tampoco ha estado libre de cuestionamientos.
Su proceso ha tenido derrotas, decisiones discutidas, momentos futbolísticos complicados y torneos en los que Estados Unidos no consiguió levantar el trofeo.
Pero existe una diferencia importante entre reconocer los errores de un proceso y destruir el proceso cada vez que aparece un error.
Estados Unidos parece haber elegido lo primero.
LA NOSTALGIA DEL FÚTBOL: EL TIEMPO DIRÁ SI ESTADOS UNIDOS ENTENDIÓ ALGO QUE MUCHOS TODAVÍA NO ENTIENDEN
Mauricio Pochettino ha dirigido al Espanyol, Southampton, Tottenham, Paris Saint-Germain y Chelsea.
Ha trabajado con jóvenes.
Ha dirigido estrellas.
Ha vivido vestidores millonarios.
Ha disputado una final de Champions League.
Ha sido campeón en Francia.
Y ahora ha conseguido escribir historia en una Copa Mundial con Estados Unidos.
Pero posiblemente el reto más interesante de toda su carrera apenas comienza.
Porque para 2030 ya no existirá la explicación de estar preparando un Mundial organizado en casa.
Ahora deberá demostrar que lo sucedido en 2026 no fue solamente producto del ambiente, la localía o una generación particular.
Tendrá cuatro años para construir.
Cuatro años para descubrir jugadores.
Cuatro años para equivocarse y corregir.
Cuatro años para convertir expectativas en resultados.
El fútbol estadounidense lleva décadas buscando el momento en el que finalmente pueda dejar de ser considerado una selección que “algún día puede convertirse en potencia”.
Quizás ese día todavía esté lejos.
Quizás no.
Eso solamente lo responderá el tiempo.
Pero existe algo interesante en esta historia:
Estados Unidos decidió darle tiempo a un entrenador para intentar descubrirlo.
Y en una época donde tres derrotas pueden terminar un proyecto, renovar a Mauricio Pochettino hasta 2030 representa algo cada vez más extraño en nuestro fútbol:
creer que para recoger primero hay que sembrar.
Porque los grandes equipos pueden construirse en 90 minutos.
Los grandes proyectos, jamás.
— La Nostalgia del Fútbol

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